Por Claudia M. Gonzalez
Los huevos son un gran alimento los cuales contienen importantes nutrientes; pero el hecho de que también tengan colesterol, ha resultado en que estén en la ‘lista negra’ de los alimentos.

Los huevos tienen grandes beneficios. Pueden ayudar a mantener o perder peso a la persona (proteína de gran calidad), a aumentar la masa muscular (proteína), a un embarazo saludable (colina), e inclusive a una mejor función del cerebro (colina) y la vista (luteína). Y todo esto por unas 70 calorías aproximadamente por huevo y con un costo de 15 centavos la pieza.
Además, después de 40 años de estudios, se ha concluido de que adultos en buen estado de salud, pueden consumir huevos sin mayor impacto en la salud de su corazón.
De acuerdo al Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), los huevos contienen menos colesterol de lo que se había documento con anterioridad. La composición de nutrientes de un huevo grande tiene 185 miligramos de colesterol; un 14 por ciento menos. El análisis también reveló que un huevo grande contiene 41 IU (Unidades Internacionales) de vitamina D, un aumento del 64 por ciento.
Estos mismos estudios han demostrado que individuos saludables pueden disfrutar de comer un huevo al día sin aumentar el riesgo de contraer enfermedades coronarias. Tenemos que recordar, que todo producto animal o derivado del animal (pollo, carne roja, pescado, huevos, mantequilla, leche, etc.) contienen colesterol. Por lo tanto, el consumo o control de colesterol debe considerar a todos los productos animales que se consumen y no solo a los huevos.

Por otro lado, hay otras grasas que deben ser aún más controladas que el propio colesterol de los alimentos, como las grasas saturadas y las grasas trans. Ya que ambas pueden subir el colesterol en la sangre aún más que los alimentos que contienen colesterol. Las grasas saturadas se encuentran también en los productos animales, pero disminuyen en porcentaje al escoger productos de menor grasa y aquellos de mayor calidad.
La grasa trans por su lado se encuentra en productos que al ser procesados pasan por un proceso (vale la redundancia) de hidrogenación. Productos tales como, la margarina, aceites de cocina y todos aquellos que usaron este proceso de hidrogenación o grasa trans antes de ser empaquetados. La etiqueta de nutrición identifica si el producto contiene esta grasa y la cantidad de la misma.
Claudia González MS. RD., Dietista