A lo largo de la historia, la demonología católica ha afirmado que existen demonios masculinos y femeninos capaces de tener contactos sexuales con los humanos o entre si. En otras tradiciones culturales también existen entidades similares. Y lejos de ser un mito antiguo, para algunas personas la existencia de esas criaturas es una realidad actual y constatable.
Incubos y súcubos son términos que provienen de incubare y sucubare que significa estar acostado debajo, o encima, serían seres sobrenaturales, pero capaces de materializarse en nuestro universo bidimensional dotados de cuerpos reales y físicos, con carne y sangre, y esperma. Los íncubos serían demonios con forma de varón, cuya misión sería la de cohabitar con mujeres humanas; y los súcubos serían diablesas femeninas que fornicarían con los hombres.
Pero, una casa en Ohio, ha causado revuelo en el mundo de lo paranormal cuando su dueña dijo haber observado a dos fantasmas teniendo sexo en la sala. Dianne Carlisle afirma, que el amor de ultratumba (o erotismo ectoplásmico) ha ocurrido en repetidas ocasiones e incluso su hija de cuatro años capturó a la pareja en plena cópula interdimensional.
Según David Jones si esto es cierto constituiría el descubrimiento más importante en el campo de lo paranormal. Este experto en fantasmas señala que es fundamental conocer más de la casa para poder formular hipótesis. Otra investigadora de lo paranormal, Alexandra Holzer, señala que si bien el reporte de sexo fantasmagórico es inusual, no es único. “Podrían ser espíritus que se conocieron en vida y tienen una conexión con la casa. Cuando estás tratando con energía residual —porque eso es un fantasma— toda emoción intensa puede ser implantada, y eso podría significar tanto un acto de pasión como un asesinato”.